El 8 de Septiembre es una fecha muy importante para Cuba. Es el día de la Virgen de la Caridad del Cobre, la Patrona Nacional. Es un día que congrega, en todo el mundo, a muchísimos cubanos, independientemente de la fe religiosa o la ideología que profesen. Es un día de cubanidad.

Y también hoy se cumplen 33 años de que Oswaldo Payá, Ramón Antúnez, Dagoberto Capote, Santiago Cárdenas y Fernando Avedo fundaran el Movimiento Cristiano Liberación (MCL) para trabajar por la democratización de Cuba, por alcanzar todos los derechos para todos los cubanos y por la reconciliación nacional. 33 años al servicio de Cuba y del pueblo, del que también formamos parte, trabajando por su Liberación y promoviendo su protagonismo para alcanzar los cambios que quiere y necesita.

Han sido 33 años con propuestas e iniciativas encaminadas a lograr la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos y de conciencia, la institucionalización de los derechos, y la celebración de elecciones libres y justas. Por esta causa hemos sufrido hostigamiento, cárcel, destierro y hasta el asesinato extrajudicial de Oswaldo Payá y del lider juvenil Harold Cepero.

La dictadura totalitaria cubana no tiene proyecto de país, ni presente ni futuro. Solo le interesa mantenerse en el poder a toda costa y a todo costo. Por eso lo único que ofrece a quienes no comparten la ideología comunista sobre la que ideológicamente se sustenta ni apoyan el sistema de marginación y exclusión de derechos que le han impuesto por más de seis décadas, es más segregación, represión y censura.

La junta político-militar en el poder ha jugado con la vida de varias generaciones de cubanos. Ha dividido las familias y ha provocado que hoy la quinta parte de la poblacion cubana viva fuera de Cuba. Ha manipulado el lenguaje para encubrir tanto su sistema opresivo y segregacionista como su ineptitud e ineficiencia. Llama “revolución” a una dictadura totalitaria. Las frecuentes crisis socioeconómicas son “período especial en tiempos de paz” o situaciones “coyunturales” que se vuelven eternas. Y vive parasitariamente de ayudas y donaciones externas, y de las recargas y remesas de esos a los que despectivamente ha llamado “excubanos” o “malnacidos en Cuba”.

La nomenklatura del régimen comunista ha implementado “proceso de rectificación de errores”, “actualización del sistema socioeconómico”, “tarea ordenamiento” y unos cuantos experimentos sociales más. Pero ninguno ha resuelto nada, más bien han agravado los problemas porque no buscan el bienestar del pueblo, sino cómo hacer eficiente la dictadura para que pueda sostenerse por más tiempo.

A la profunda crisis sistémica que sufre nuestra Patria producto de ese orden de no-derechos al que llaman “socialismo” y de la exclusión y la marginación del pueblo, se ha sumado el desastroso e irresponsable manejo del enfrentamiento a la pandemia de Covid-19. La inepta oligarquía político-militar, que se cree superior al resto de la sociedad, negaba la gravedad de la situación epidemiológica e incluso se burlaba de los pedidos de ayuda de muchos cubanos en las redes sociales, ha priorizado tratar de sostener el mito de la potencia médica que no se es y su afán de obtener divisas fuertes por encima de la protección de la salud de los cubanos. Su prepotencia y arrogancia, unido al colapso, por la magnitud de la pandemia, del ineficiente sistema sanitario cubano, ha costado ya varios miles de vidas perdidas.

Esa combinación letal produjo la tormenta perfecta que llevó a que miles de cubanos, hastiados de soportarlo todo en silencio y de su propio cansancio, los días 11, 12 y 13 de Julio salieran a las calles de casi todo el país, de manera espontánea, a protestar y demandar pacíficamente libertad. A varios miembros del MCL, como a muchos en la oposición democrática, les impidieron salir de sus casas, pero otros lograron hacerlo y se sumaron al pueblo.

Por otra parte, la persona que ocupa el más alto cargo del estado cubano, de manera irresponsable y criminal, llamó públicamente por la televisión nacional, a un enfrentamiento entre cubanos, ordenando a los comunistas que salieran a reprimir al pueblo. Todos en el mundo hemos visto los videos y las imágenes de las fuerzas represivas de la dictadura y de las turbas organizadas y dirigidas por el Partido Comunista apaleando a los manifestantes pacíficos. Cientos de cubanos fueron detenidos durante las manifestaciones. A otros el régimen los fue a buscar posteriormente, casa a casa. Muchos han sido ya juzgados o están a la espera de enfrentar juicios sumarios. Con todos ellos nos solidarizamos especialmente. Ellos son los verdaderos héroes y no los olvidaremos.

Por eso el Movimiento Cristiano Liberación ha iniciado la Campaña por la Solidaridad con la Libertad de los Cubanos, que busca que el mundo le haga saber a la dictadura cubana que su actuar represivo es intolerable y no va a quedar impune. Para ello le hemos propuesto a la comunidad internacional 11 acciones concretas para aislar diplomática, comercial y financieramente a la junta político-militar en el poder, tal como se hizo con el régimen segregacionista del apartheid en Sudáfrica.

Buscamos la solidaridad internacional con los esfuerzos del pueblo cubano por alcanzar la libertad, no que ellos hagan lo que solo a nosotros los cubanos nos corresponde. La sociedad cubana, y esto incluye tanto a los que viven en Cuba como a los que viven fuera, no puede seguir depositando su esperanza en que otros solucionen nuestros problemas. Ni la junta político-militar que los generó, ni caudillos que se crean los mesías salvadores, ni decisiones tomadas por otros países o grupo de países, ni acuerdos o negociaciones entre las élites y grupos de poder.

Queremos que la esperanza renazca en Cuba. Queremos que los cubanos, y especialmente los más jóvenes, no tengan que abandonar nuestra tierra para buscar su felicidad y alcanzar sus legítimos sueños. Pero debemos reconocer que no basta un acto de catarsis colectiva. No basta con desahogarnos uno o varios días y después volver a la rutina del sometimiento callado y el vacío existencial, hasta que la situación se vuelva a hacer insoportable y el hastío nos vuelva a cansar.

Debemos tomar conciencia de que la situación que sufrimos todos los cubanos, sólo se solucionará cuando nos determinemos a reclamar cívica y firmemente nuestros derechos. De manera conciente e intencionada, sin irnos por las ramas sino solucionando el problema desde su raíz. Y no se logrará de la noche a la mañana. Llevará tiempo y exigirá constancia. Pero si no echamos a andar por ese camino, nunca llegaremos.

Creemos que hay razones para el optimismo. Desde el 11 de julio Cuba no es ni volverá a ser la misma. Los cubanos, y especialmente los más jóvenes, se probaron a sí mismos. Descubrieron que aquello de “no se puede hacer nada” no es más que un mito, y como todo mito, falso. Descubrieron la fuerza de su voz, y especialmente el valor de esas voces unidas por un mismo anhelo de libertad.

A 33 años de su fundación, el Movimiento Cristiano Liberación sigue vivo y existe por derecho propio. Por coherencia y fidelidad a los principios y valores sobre los que fue fundado, el MCL proclama que continuará trabajando junto al pueblo cubano por lograr la Liberación definitiva de nuestra sociedad, lo que en el contexto actual significa alcanzar todos los derechos para todos los cubanos y recuperar la soberanía popular, para que el pueblo pueda hablar y decidir por sí mismo, en las urnas, su presente y su futuro. Y seguiremos reclamando a la comunidad internacional que se posicione al lado del pueblo cubano y no de la tiranía que le oprime.

¡Libertad y Vida!

Todos cubanos, todos hermanos, y ahora, la libertad.

8 de Septiembre de 2021

XXXIII Aniversario de la fundación del MCL

Movimiento Cristiano Liberación

Tomado de https://mcliberacion.org/2021/09/movimiento-cristiano-liberacion-33-anos-trabajando-junto-al-pueblo/