Orlando Zapata Tamayo
15 de mayo de 1967 – 23 de febrero de 2010

Oswaldo Payá Sardiñas, Fundador y Coordinador Nacional del Movimiento Cristiano Liberación hasta su asesinato extrajudicial por la dictadura castrista en 2012:

Orlando muere por la dignidad de los cubanos.

Orlando Zapata Tamayo, murió en la tarde de hoy 23 de febrero de 2010, después de sufrir muchos ultrajes, desprecios racistas, golpizas y abusos por parte de sus carceleros y de la Seguridad del Estado. Zapata fue asesinado, lentamente, durante muchos días y muchos meses en todas las prisiones en las que le confinaron.

Zapata fue encarcelado por denunciar las violaciones a los derechos humanos y por atreverse a hablar abiertamente del Proyecto Varela en el Parque Central de La Habana. No era un terrorista, ni conspirador, ni usó la violencia.  Inicialmente fue condenado a tres años de prisión, pero después en sucesivas provocaciones y maniobras montadas por sus verdugos, fue condenado a más de treinta años de prisión.

Esta última huelga de hambre, Zapata la comenzó en la dantesca prisión  de Kilo 8 en Camagüey el 3 de diciembre. Llegó a esa prisión ese mismo día procedente de la Prisión Provincial de Holguín, donde el día anterior recibió salvajes golpizas por parte de los guardias. Debido a muchas golpizas anteriores y tratos inhumanos, la salud de Zapata estaba deteriorada.

Con su huelga de hambre, ahora por más de 75 días, Zapata reclamaba un trato más digno y más humano para él y para todos los prisioneros. La respuesta del Gobierno de Cuba, como siempre, fue la arrogancia y el desprecio, esa arrogancia fatal que también es criminal.

No hemos buscado mártires porque no usamos la muerte del prójimo, pero Zapata, hombre sencillo del pueblo, que ya era un héroe en vida, se dio a sí mismo, hasta morir por la libertad, los derechos y la dignidad de todos los cubanos.

Denunciamos al gobierno cubano por ser responsable del encarcelamiento injusto y arbitrario y muchos abusos y ultrajes contra Zapata.

Denunciamos a sus verdugos carceleros y a los agentes de todos los cuerpos represivos que ejecutaron con sadismo esta acción lenta pero igualmente criminal.

Denunciamos a los tribunales que tuvieron la inmoralidad de condenarle y nunca la decencia de defenderle como ser humano mientras sufría, como muchos prisioneros, un verdadero régimen de tortura psicológica y física.

Denunciamos a todos los que son `protagonistas en los medios de prensa oficiales y oficiosos y sus secuaces en el mundo de la cultura, que con  sus repugnantes mentiras y silenciamientos justifican, alientan y hacen posible estos crímenes y el crimen mayor que sufre todo el pueblo cubano.

Denunciamos a todos esos gobiernos y estados que en este continente y en el mundo, junto a muchas instituciones y personajes, prefieren la relación armoniosa con la mentira y la opresión a la solidaridad abierta con el pueblo cubano. Todos son cómplices de lo que ocurre y de lo que ocurra.

Denunciamos a todos aquellos que dentro y fuera de Cuba, por cobardía, egoísmos y otras miserias, no tienen el pudor de apoyar a los que luchan, sufren y mueren por defender los derechos y la dignidad de todos. Todos esos también mataron a Zapata.

Que el Señor te reciba hermano con la corona de los mártires, porque diste la vida por amor al prójimo. Que Dios consuele a tu madre, Reina Tamayo, que con tanto valor y estoicismo te ha acompañado en todo este sufrimiento.

Orlando Zapata Tamayo, querido hermano: continuaremos la lucha, sin odio, pero determinados, hasta que Cuba sea libre y los cubanos dejen de sufrir esta humillación penosa que es vivir sometidos a la mentira por el miedo.

Orlando Zapata Tamayo, querido hermano, pedimos a Dios por tu alma. Y tú, que ya marchas por el reino del amor con la antorcha de los héroes y la palma del martirio, ruega a Dios para que tu pueblo, por el que diste la vida, se despierte y alcance, sin violencia y sin odio, pero sin miedo, la libertad y la paz.

Gracias Hermano y Compañero, Orlando Zapata Tamayo  ¡Siempre Presente!

Eduardo Cardet Concepción, Coordinador Nacional del MCL:

Hoy 23 de Febrero se cumplen 12 años de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, injustamente encarcelado y sometido a un régimen de máxima crueldad y opresión para intentar aplastar su dignidad… no lo consiguieron, él no murió por la huelga de hambre, fue asesinado por la tiranía y sus esbirros envalentonados por la impunidad ante sus crímenes.

¡Prohibido olvidar, verdad y justicia!
¡Patria y Libertad!

Antonio Díaz Sánchez, Secretario General del MCL:

Recordamos a Orlando Zapata denunciando una vez más su asesinato y condenando la impunidad que brinda el mundo libre a una tiranía asesina al relacionarse con ella.

En Cuba hay una tiranía comunista que niega al pueblo el derecho a la libertad, que asesina y encarcela a los que como Zapata, se atreven a desafiar la arbitrariedad y reclaman, pacíficamente, la libertad para todos los cubanos. Esa dictadura, por justicia y solidaridad con el pueblo, debe ser aislada de la comunidad internacional.

¡Gloria eterna a Zapata Tamayo y a todas las víctimas de esa tiranía asesina!
¡Viva el presidio político cubano!

Regis Iglesias Ramírez, Portavoz del MCL:

Yo estuve allí, cuando nos encontramos en la sala de la tía Beba, en un parque de la Habana, en Guanajay cuando solo podiamos comunicarnos de un edificio a otro.

Allí, cuando la noticia trágica desde el terreno de deportes en el Combinado del Este, Moya me dio. Allí, tras aquellos muros pedí un minuto de silencio que más de 160 reclusos dedicaron en tu memoria.

Yo estuve allí aquellos años y tuve el privilegio de conocerte. Tú estarás siempre aquí, en el corazón de tus hermanos que hemos jurado no descansar hasta ver a Cuba Libre por la sangre de nuestros mártires y el sacrificio de nuestros héroes.

Minervo Chil Siret, miembro del Secretariado Ejecutivo del MCL:

«El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber.» (José Martí)

Orlando Zapata Tamayo falleció en prisión durante una huelga de hambre que llevó coherentemente hasta las últimas consecuencias.

Fue un hombre humilde que decidió vivir con decoro, reclamando dignamente sus derechos antes que seguir malviviendo «sin buscarse problemas».

El mejor homenaje que podemos hacerle es ser coherentes con nuestros principios hasta alcanzar la libertad y los derechos para todos los cubanos.

¡Zapata vive!