El nacimiento de un niño siempre es una buena noticia y fuente de alegría. Millones de personas alrededor del mundo celebramos hoy 25 de diciembre la Navidad, el nacimiento de Jesús, el Cristo, el hijo de Dios. La Navidad es, por tanto, gozo y esperanza.

Por eso, “para Cuba que sufre, la primera palabra”. Hoy el pueblo cubano vive (o más bien sobrevive) en una pobreza y marginalización crecientes, producto de más de 60 años de imposición de un régimen sin libertad y sin derechos. Esta realidad se ve agravada por un contexto global marcado por una pandemia provocada por un virus chino que ha paralizado y confinado en sus casas a gran parte de la humanidad, y que el régimen utiliza para justificar mayores niveles de control y represión.

Todo esto hace que la mayoría de los cubanos se sientan desvalidos y se encuentren sin muchas esperanzas de un futuro, no ya mejor sino siquiera diferente. Por lo que una cantidad cada vez mayor de cubanos sólo ven como única alternativa, la salida del país, escapar con cualquier pretexto, por cualquier vía, hacia cualquier lugar. Porque cualquier lugar siempre va a ser mejor que el infierno en que han convertido a la isla que Cristóbal Colón calificó como “la tierra más hermosa que ojos humanos han visto”, convertida de facto en un gigantesco campo de concentración.

Hace más de 2000 años Dios escuchó las plegarias de su pueblo, que clamaban a Él por una solución a todos los males que les agobiaban. Pero no lo hizo solucionándolos por ellos de golpe y porrazo, sino que entregó su más preciado regalo, su Hijo amado.

Jesús no vino a este mundo en el seno de una familia pudiente. Nació en un establo, y tuvo por primera cuna un pesebre. Y la buena noticia que significó el nacimiento del niño-Dios en Belén no fue comunicada por Dios a los poderosos que oprimían al pueblo judío, sino que fue dada a conocer por un ángel a unos humildes pastores, quienes al verle se asustaron.

“Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor.»” (Lc 2:10-11)

Dios se encarnó y se hizo hombre para mostrarnos su camino de amor, reconciliación, esperanza, paz y justicia para toda la humanidad. El propio Jesús declaró “Yo soy el camino, la verdad, y la vida.” (Jn 14:6)

Jesús nos dejó un mensaje lleno de esperanza: “Bienaventurados ustedes los pobres, porque de ustedes es el reino de Dios. Bienaventurados ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Bienaventurados ustedes los que ahora lloran, porque reirán.” (Lc 6: 20-21)

Y aunque tenía el poder de realizar milagros, y de hecho obró algunos, no abusó de éstos y solo los utilizó para reforzar su mensaje y dejar en claro su misión. “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Jn 10:10)

Pero dejó en claro que las cosas no nos vendrían dadas, que si queríamos solucionar nuestros problemas, tendríamos que asumir nuestra responsabilidad. “Buscad primero el reino de Dios y su justicia.” (Mt 6:33)

Va mi pensamiento y mi oración especial por quienes, además, enfrentan también las consecuencias de su opción por los pobres y los marginados de este mundo, por labrar caminos de liberación, de justicia y de paz; y especialmente por quienes se encuentran sufriendo injusta prisión o destierro, así como por sus familias.

También para ellos Jesús dejó un mensaje de aliento: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados… Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.” (Mt 5:6,9-10)

Que el espíritu de Dios y las enseñanzas de Jesús penetren en lo más hondo del corazón y la mente de los cubanos, para que renazca la esperanza y el pueblo cubano finalmente comience a ver la luz al final del túnel.

Dios bendiga al pueblo de Cuba.

¡Feliz Navidad!

Publicado originalmente en https://zoepost.com/la-navidad-es-alegria-y-esperanza/